En España, la intervención de procurador es obligatoria en muchos procedimientos, especialmente cuando se actúa ante determinados juzgados y según la cuantía o el tipo de proceso. También hay excepciones y casos concretos donde puede no ser necesario. Tener claro si tu asunto requiere procurador desde el inicio evita sorpresas, permite planificar bien y ayuda a que el procedimiento se inicie con todos los requisitos correctos.